Apuntes para una defensa de la seguridad social

La Juventud

¦ (Nelson San Martín,

Ante el ataque en curso contra la Seguridad Social Apuntes para una defensa

PRESIDENTE DE LA COORDINADO- RA DE JUBILADOS V PENSIONISTAS

DEL URUGUAY LASEGURIDAD Social es, en este sistema, la herramienta más poderosa de distribución de la riqueza. Cualquier reforma en sentido contrario concurrirá a profundizar las tremendas diferencias sociales ya existentes.

Propugnamos una Seguridad Social en general y un Sistema de Jubilaciones y Pensiones en particular universal, público y estatal, intergeneracional y solidario, de reparto, como corresponde a un Derecho Humano Fundamental…

Hay que hablar de la vejez y de la niñez como prioridades inmediatas. Los viejos continúan aportando a la sociedad desde el Arte, la Cultura, el cuidado de los bienes, el cuidado de los niños; son fuente de experiencias, testigos directos, memoria viva de la historia inmediata anterior. En todas las épocas y en todas las sociedades ios viejos han sido fuente de consejo y de moderación, fruto de su experiencia. Deben recuperar ese lugar que nunca debieron perder

Aumento sustancial de las Jubilaciones, particularmente las más bajas. Ningún miembro de la ´Comisión de Expertos` se jubiló o se va a jubilar con 12, 15, 20, 30 o 40.000 pesos.

Las jubilaciones no pueden ser fuente de financiación de sí mismas. No al IASS. Las Jubilaciones más bajas deben ser incrementadas en forma urgente (son una verdadera vergüenza) hasta y2 canasta. La Constitución de la República, en su Art. N° 67 garantiza `retiros adecuados`; ¿adecuados a qué? Pues claramente el constituyente se refiere a una vida digna, sin carencias básicas y para poder disfrutar de la vida, de los nietos, poder ir un día al teatro, tomarse un taxi si lo necesita y comer todos los días en una vivienda decorosa. NINGÚN LUJO NI EXCESO

Los trabajadores no resisten más deducciones de sus salarios. Más bien deberían reducirse. En el mundo, es uno de los países cuyos trabajadores más aportan. Mientras tanto, los empresarios vienen gozando de cada vez mayores exoneraciones. Las exoneraciones al sector privado deberían justificarse en casos de contingencias específicas, situaciones de riesgo ocasionales debidamente comprobadas y para evitar males mayores y no simplemente como regalías para atraer inversiones y asegurar el máximo lucro para los capitales invertidos. No al IRPF sobre el salario. El salario no es una renta. Es la devolución de una mínima parte de la riqueza creada con su trabajo.

Los trabajadores, jubilados y pensionistas, con sus grupos familiares deben acceder a prestaciones acordes a estos tiempos, desconocidas o inexistentes hace 60 años pero que hoy son una necesidad imprescindible como emergencia móvil, botón de urgencia para personas solas, servicio de acompañante, servicio fúnebre acorde y digno (cremación opcional, etc.). Desarrollar el Sistema de Cuidados. Cobertura de medicamentos caros y prótesis, cualquiera sea su costo. Además de Residenciales estatales para ancianos (como el Piñeyro del Campo) con todos los servicios suficientes y personal vocacional especializado, distribuidas estratégicamente en todo el territorio nacional, preferencialmente cerca de sus lugares de residencia habituales.

Los trabajadores aportaban con el régimen anterior el 15% al BPS. Ahora aportan el 7,5% al BPS y el 7,5% a las AFAPS. Sin embargo, el BPS (Pilar estatal) hace frente, además de las jubilaciones y pensiones, a múltiples prestaciones que cubren no sólo a los viejos sino a todas las edades desde antes de nacer hasta después de morir: Seguro de Paro, Subsidio y asistencia médica prenatal, Subsidio por maternidad, seguro de enfermedad, etc., mientras que la AFAPS van en coche: sólo otorgarán una jubilación equivalente a los ahorros individuales divididos los meses `previstos de vida`… que ellos estipulan hasta una edad de 110 años.

Recordar la situación de los `cincuentones` que se resolvió (previa movilización y recursos legales) con una ley Compensatoria y que pagó (¿quién?) `Papá` Estado.

Las bonificaciones por insalubridad se deben otorgar independientemente de la voluntad de aporte extra de los empresarios.

Las pensiones por incapacidad se deben otorgar independientemente de las condiciones socioeconómicas o al menos limitar esas condiciones a sectores de altos ingresos.

Los muchachos de CERES hablan de `Esperanza de vida` más alta y plantean que hay que trabajar y aportar más años para solventar esos años más de vida. Sin embargo, Esperanza de Vida mayor no significa que se envejezca más tarde.

La Esperanza de Vida no se mide por la edad máxima que alcanza la gente más longeva; se mide como la `media` de la edad de la muerte.

Las estadísticas de Esperanza de Vida se calculan como un promedio previsto en el momento de nacer y también por deciles (hay otras escalas) lo que significa que si aumenta la E.de V. no es porque se envejezca más tarde, sino porque la gente muere menos, más temprano.

De hecho desde hace decenas de miles de años, desde el paleolítico, la evolución biológica del Homo Sapiens ha sido prácticamente insignificante. De no mediar ¡as rudas condiciones de vida y los constantes riesgos que afrontaban, ninguna condición biológica hubiera impedido a aquellos hombres primitivos llegar a los 90 años de edad.

Si en una población la mitad de la gente muriera en el primer año de vida y la otra mitad a los 80 años, diríamos que la Esperanza de Vida de esa población es de unos 40 años. La longevidad no tiene nada que ver.

Las fuerzas empiezan a menguar notoriamente, las capacidades se reducen y los sentidos y reflejos decaen, tanto hace siglos como en la actualidad, alrededor de los 60 años. Continuar trabajando obligadamente implica riesgos insospechados.

Por cierto, los avances de la medicina han logrado extender algo la vida de nuestros ancianos pero eso ha ocurrido para todas las edades. Pero lo realmente revolucionario, lo que ha alterado profundamente la `Esperanza de Vida` desde la primera mitad del siglo XX y se ha continuado acelerando explosivamente, son los siguientes factores:

La disminución drástica de la mortalidad infantil en nuestras poblaciones (aunque vastas regiones del planeta están aún muy retrasadas).

Los descubrimientos en Medicina, en particular los antibióticos y vacunas, Cirugía y Trasplantes, etc.

Las políticas Públicas en:

a- Seguridad Vial y Prevención Laboral.

b- Prevención de enfermedades y suicidios.

Todos estos avances (en curso), no solo han conseguido que más personas tengan chance de llegar a viejos, eventuales jubilados, sino que, paradójicamente, recuperan ingentes cantidades de trabajadores para el mundo laboral, futuro en el caso de los niños y actual en el caso de los jóvenes, con sus aportes a la Seguridad Social y concurriendo por tanto al financiamiento del sistema.

Cuando en el resto del mundo se está hablando de reducción de la jornada laboral como forma de repartir el trabajo existente entre la mano de obra disponible y combatir el desempleo, es un despropósito pensar siquiera en retrasar el retiro de los trabajadores mayores retrasando el ingreso de las nuevas generaciones ai trabajo genuino.