CERES presentó sus perspectivas para el próximo año

La República – El director Ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Ignacio Munyo, conversó con Diario La R sobre los ejes de la reactivación económica uruguaya y explicó por qué a su entender el 2022 será un “año bisagra” para Uruguay.

El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) realizó el martes pasado en el Club de Golf de Montevideo una conferencia para instituciones socias y medios de comunicación titulada “Perspectivas para el 2022: Entre el despegue y la inercia” a cargo de su director Ejecutivo, Ignacio Munyo.

En ella se expuso el análisis de la institución sobre la coyuntura internacional, regional y nacional. Dentro de este último punto se abordaron temas importantes como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, la reforma de la Seguridad Social y la derogación de 135 artículos que componen la Ley de Urgente Consideración (LUC).

Luego de la exposición, Munyo, en entrevista con Diario La R, dijo que Uruguay tiene una situación coyuntural de crecimiento importante -este año del tres por ciento y el año que viene del entorno del tres por ciento también-, que se da por una conjunción de factores. “Algunos que quizás son de arrastre, como por ejemplo la obra de UPM que justo el año que viene tiene el pico de empleo y de inversión en el primer semestre -eso es importante para crecer-; de la mano del sector agroexportador que dada la conjunción de precios internacionales de los principales productos de exportación del país tiene una realidad atractiva para invertir y está en crecimiento, y eso es otro de los motores. Es un sector que contrario a lo que dice muchas veces la opinión generalizada derrama mucho en el resto de los sectores de la economía, fundamentalmente las partes industriales de la industria frigorífica y láctea, por ejemplo, además de las partes primarias”, señaló.

Otro punto que destacó el economista es la temporada turística durante el primer trimestre, que a priori será mejor que la del este año. “Si bien todavía (será) inferior a los niveles pre-pandemia, pero que cuando se compara el año contra el año vamos a encontrar un primer trimestre positivo de crecimiento y que va a ser un escalón para el año que viene”, subrayó.

En materia coyuntural, comentó que Uruguay tendrá un buen 2022 a pesar de que el contexto internacional, sobre todo regional, no será tan bueno por diversos factores. “Las tasas de interés van a empezar a subir, Brasil se enfría -el crecimiento va a ser muy poco- y Argentina es una incertidumbre gigantesca y va a lidiar con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y un conjunto de políticas heterodoxas como lo hemos visto con lo que se ha hecho con las tarjetas de crédito que afecta al Uruguay. Entonces, el contexto global y regional no es tan bueno como era este año, pero Uruguay tiene todavía ese arrastre para el año que viene”, indicó.

AÑO BISAGRA

El director Ejecutivo de CERES expresó que a su entender el próximo año será bisagra para Uruguay por las decisiones que el país tiene que tomar. “Muchos de los 135 artículos de la LUC son importantes; hay un capítulo clave que son los 34 artículos de la educación. Ahí se juega gran parte del futuro del país y es donde no he visto hasta el momento mucho foco en la discusión central de lo que hay nuevo porque están realmente las bases de una reforma educativa que se discute desde el año 2016 cuando se empezó a trabajar por parte de Eduy21 en aquel famoso Libro Abierto que se presentó en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo y fue apoyado por todos los partidos políticos, incluso parte del Frente Amplio”, opinó.

A su vez, remarcó que la reforma de la Seguridad Social es urgente y no puede esperar otro período de gobierno. “La mitad del déficit fiscal se va para la Seguridad Social. Hay que tomar medidas que vienen de la mano de una mayor edad de retiro, retiros parciales y fortalecer el sector, aparte del ahorro privado que es importante para poder complementar el nivel jubilatorio. Es inviable tener una buena jubilación sin un mayor desarrollo del ahorro privado que complemente al ahorro de base pública”, sostuvo.

Por último, Munyo se refirió a lo que llama “la madre de todas las reformas”: la apertura comercial de Uruguay. Sobre este tema, manifestó que es muy beneficioso para el país y que los costos son mucho más bajos que los potenciales beneficios. “Ojalá se pueda concretar el año que viene un cambio de estrategia de inmersión internacional que (se) va a derramar en el resto de la agenda de reformas pendientes que tiene el país. Con esto me refiero a que si el país va hacia una mayor apertura con China y otros mercados, como por ejemplo el CPTPP que es el Acuerdo Transpacífico, va a obligar al país a procesar algunos cambios necesarios para poder subsistir y competir, y hablo de cambios en las empresas públicas para mejorar su gobierno corporativo y la forma en que acceden a financiamiento”, afirmó.

La clave:

“Todo ello va de la mano de lo que el país necesita para avanzar que es mayor inversión, innovación, sofisticación, complejidad de lo que produce y calidad. Eso es lo que determina la senda del desarrollo que Uruguay podría iniciar si va consciente de lo que se juega con un acuerdo con China y que se pueda trasladar a otros mercados de Asia, incluso de América”.

Ignacio Munyo – Director Ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres)