Ignacio Munyo: “Educación y apertura comercial son las claves del año que viene”

Teledoce – Ceres proyecta que el país crecerá 3,1% este año y 3,1% el próximo año, según una presentación que brindó Munyo en una conferencia realizada el martes bajo el título de “El despegue y la inercia”. Según el director ejecutivo del centro, el crecimiento vendrá de la mano de la instalación de la tercera planta de celulosa, el impulso en el sector agroexportador y la reactivación del turismo.

Para Munyo, el año 2022 representará “un año bisagra y un cruce de camino”.

Perspectivas económicas para el próximo año

El 2022 es un año de enorme importancia para Uruguay. Es un año bisagra y un cruce de camino. Va a ser un buen año, a pesar de este cruce de camino. Vamos a tener un crecimiento del 3% que se explican por tres cosas: la obra de la planta de celulosa, que va  tener su pico de inversión y trabajo, un impulso que va a continuar del sector agroexportador. El sector genera mucho movimiento en sectores que le proveen insumos que vienen atrás. Son sectores que derraman en el resto, fundamentalmente en el interior. Los que más derraman son la lechería, carne, celulosa. El tercer factor es el turismo. El año está medio que jugado. Se toman decisiones muy importantes el año que viene. Se viene la reforma más importante de todas las reformas que es la apertura comercial, exponer el Uruguay al mundo y abrirnos al mundo.

TLC con China y la apertura comercial de Uruguay

En el TLC la pelota la tiene Uruguay. China está dispuesto a avanzar y la región permite avanzar. El Parlamento está dispuesto a avanzar. Tenemos la luz verde para avanzar. Creo que sería un enorme error tener el arco adelante, tener la pelota para meter el gol y no hacerlo. Como no tenemos claro la situación del Mercosur, tenemos que avanzar. No vamos a tener problemas con Argentina, con Brasil. Depende de nosotros. Hay que evaluar costos y beneficios. Pensamos que los costos son mucho más chicos que los beneficios.

Los sectores que más compiten con China emplean puestos de trabajo que son automatizables. Vestimenta, muebles, plásticos, autopartes tienen 40 mil empleos y que son en posiciones que con el paso del tiempo tienden a ir siendo menores las posiciones. Históricamente siempre estuvo este problema de la protección del trabajo nacional frente a la exportación externa. Ese argumento es cada vez más débil por la vía de los hechos, no por ideología. Esas 40 mil personas se prevé que no serán afectadas de un día para el otro. Puede ser una protección que sea la misma que tendrían si no existiera el TLC.

Los beneficios son muy grandes. El único riesgo que yo veo es que sea solo China y que nos chupe toda la producción. Es la apertura comercial, no la madre de todas las reformas. Hay que mirar Asia y Medio Oriente con mucha atención. Arabia Saudita, Emiratos Árabes pueden ser lugares para vender y posicionarse. Necesitan lo que nosotros tenemos, alimentos de calidad. Hay que apostar y generar. Hay que generar las condiciones internas para poder competir.  Hay mucho interés, ya que están pensando en instalarse en Uruguay para poder venderle a China.

Argentina y Brasil le venden hace tiempo muchísimo más a Medio Oriente. Hace mucho tiempo que lo vienen desarrollando. El gobierno abre una puerta y luego es el sector privado quien tiene que invertir. El valor de poner los huevos en distintas canastas es muy importante. Hay oportunidades, hay que aprovecharlas. Lo que hoy se le vende a la región es mucho menor que el potencial. En Arabia Saudita está aumentando la colocación y está empezando a despertar el mercado. Hay gran capacidad de compra. Son países que tienen políticas muy claras de desarrollo y tienen la necesidad de comprar nuestros productos. Oportunidades hay, hay que explorarlas y trabajarlas.

Reforma de los consejos de salarios

Tenemos una estructura armada que funciona con inercia y que tiene problemas de adaptarse a las necesidades. En materia laboral se han hecho algunas cosas. Hay una agenda pendiente de modernizar la forma en la que se negocia. Al firmar un convenio laboral, hay que clasificar a las personas como si fuera un robot. Se tiene que dar más flexibilidad a las categorías. La ley de ocho horas se tiene que analizar. Tenemos una ley de teletrabajo que genera un híbrido. Con las ocho horas, lo que pasa en el mundo es que se pueden distribuir esas ocho horas en la semana para poder distribuirlas. Cuando se habla de la regularización laboral siempre se tiene que tener como máxima no precarizar. El tercer punto es cómo se clasifican las empresas. Hay que revisarlo porque hace tiempo que está mal. Tenemos que aggiornar y modernizar, en el marco de la negociación colectiva, cómo se hace. Es un tema táctico. No se puede tener una mejor inserción internacional si uno no arregla cuestiones internas.

Relevancia de una reforma educativa

La formación del factor humano también es clave. La reforma del sistema educativa el gobierno salió fuerte a presentarlo. Hay un conjunto importante de reformas prometidas que vamos a tener la posibilidad de que la ciudadanía diga si fracasó o no. Eso está entre los 34 artículo s que están en cuestión. Eso debería estar entre los puntos centrales del debate. Se dan cambios de gobierno de la educación que pueden permitir que se den estas reformas. Hay una lógica de reforma que acompaña este proceso y para mí estos 34 artículos hay que ponerlos sobre la mesa. Hay que decir que esta es la reforma que se permita que se ejecute la reforma.

Estoy analizando objetivamente las medidas que Uruguay necesita. Más allá de la discusión actual, estoy convencido de lo que el país necesita. Por honestidad intelectual digo lo que es bueno para el país. En esta parte de la educación creo que es importante. Educación y apertura son las claves del año que viene. Vamos a crecer pero vamos a tomar decisiones que van a afectar en el mediano y largo plazo. Hay un tema de responsabilidad. Con la LUC ser compromete a establecer un documento con las reformas que se buscarán en el quinquenio y los resultados. Los ciudadanos podrán ver si se cumplió o no. Tenemos un problema grande con la calidad de la educación. Ahora hay una propuesta de reforma que puede gustar más o menos. Hay que dar un crédito a que se pueda ejecutar lo que tiene. Cuando empieza a cambiar la matrícula y darle contenido diferente, hay experiencias privadas y públicas que mostraron que funcionan.