La historia de Yudiel

Por Martín Alesina, economista (Universidad de Montevideo). 

Yudiel ve cómo se cierra la puerta de su pensión y resuena en su cabeza la frase de quien limpia el lugar: “No es mi culpa”. Toma su vieja mochila que lo acompañó en su viaje por tierra desde Cuba a Uruguay, y camina solitario por la Ciudad Vieja. Si pudiera volver el tiempo atrás lo pensaría dos veces antes de pagar seis meses de alojamiento por adelantado. Al final, de poco sirvió cuando no tuvo suficiente dinero para costear su estadía.

Mientras camina hacia un refugio, recuerda a su hija. Tres años sin ver su sonrisa. Su esposa, ansiosa esperando esa llamada para viajar a Uruguay a reunirse con él. Su madre enferma en Cuba, rezando para que todo vaya bien.

Las cosas van mal, pero falta muy poco para que el viaje a Guyana, la travesía ilegal por Brasil y los tres años de trabajo limpiando vidrios en dos turnos en Uruguay cobren sentido.

Uruguay tiene una ley migratoria que se destaca en la región. Al llegar al país, quienes ingresan de forma irregular no son deportados.

Fue el caso de Yudiel, quien como refugiado obtuvo su residencia y regularizó su situación rápidamente. Con los estudios, se le hizo mucho más difícil. Su diploma en el área de la biotecnología juntó polvo durante mucho tiempo, hasta que finalmente logró lo necesario para revalidarlo y ejercer en Uruguay la profesión que le apasiona. Volvería a los laboratorios.

Cuántas cosas pueden cruzarse por la cabeza de un inmigrante que pelea a brazo partido por un mejor destino, incluso ejerciendo tareas con requerimientos por debajo de sus competencias y capacitación.

En Cuba la vida tampoco era fácil. Buceaba para cazar cangrejos que el cocinero del hotel en el que trabajaba preparaba para vender a los turistas en la playa. Organizaba viajes a playas cercanas fuera de las promociones de los “all inclusive”…  Lo que fuera necesario para llevar un plato de comida a su familia.

En el refugio en Montevideo, ese recuerdo le hizo sentirse seguro de su decisión de viajar a Uruguay. Las cosas no fueron tan fáciles como esperaba o como le habían dicho. Pensó en todas las familias que le acompañaron años atrás en aquella travesía en camiones con más esperanza que lugar. Pensó en todas las que vinieron después.

Las cosas cambiarían pronto para él, finalmente. Yudiel siguió recordando. Le ganó el sueño. Nunca la adversidad.

“CERES Analiza – República de Inmigrantes”.