Washington DC

El País

La semana pasada fuimos a Washington DC para participar actividades que teníamos programadas, que junto con otras no previstas que se fueron sumando, completaron una amplia agenda.

La “Expo Democracia” trascendió fronteras y llegó a EEUU con una versión fotográfica adaptada, cuya inauguración contó con las palabras del embajador Durán -quien apoyó el proyecto desde el arranque- y que permanecerá abierto al público hasta el 30 de junio en el primer piso la embajada.

En el marco de esta muestra, coordinamos una mesa de reflexión sobre los desafíos de la democracia en el continente con la participación de centros de estudios líderes de DC. Como director de CERES, fue un honor compartir panel con tan distinguidos colegas del Inter-American Dialogue, el National Endowment for Democracy y el Cato Institute. Como uruguayo, fue emocionante escuchar hablar tan bien de nuestra democracia.

Cuando me tocó hablar recalcamos la responsabilidad que tenemos por delante. Sostener una democracia que funcione en el marco de un sistema efectivo de controles y contrapesos, que la justicia sea independiente y que se respeten las libertades civiles; exige un gran esfuerzo. Además, para seguir adelante, hay que atender asuntos como el compromiso de las nuevas generaciones y las personas con menor grado educativo —ambos grupos con valoración de la democracia bastante inferior al resto de la población—, así como la participación de las mujeres en la política.


También en DC, presentamos nuestro informe macroeconómico regional en evento organizado por CERES en la sede del Cato Institute, que contó con la presencia y comentarios de destacados economistas del FMI, Banco Mundial y otros centros de estudios.

El informe destaca que América Latina —la región más afectada por la pandemia— tuvo una recuperación más rápida de lo esperado debido a un contexto externo favorable: bajas tasas de interés globales y altos precios de commodities. Sin embargo, el rebrote inflacionario no controlado en los países avanzados, pone una sombra de duda sobre la sostenibilidad de las actuales condiciones financieras internaciones favorables.

Para analizar el potencial impacto del deterioro financiero internacional, presentamos un índice que bautizamos como el de “Los Tres Chanchitos”, en analogía al cuento que todos conocemos. El indicador compara las reservas internacionales —la caja— con la suma de los vencimientos de deuda pública y el déficit fiscal —las necesidades de financiamiento— y en base a ello ubica a los países de la región en zonas de vulnerabilidad alta (casa de paja), media (casa de madera) y baja (casa de ladrillos) ante suba de tasas de interés (soplido del lobo feroz). El índice muestra que mientras la mayoría de los países —entre ellos Uruguay— están en buenas condiciones para enfrentar una suba de tasas de interés, no son pocos los que se encuentran en una situación financiera delicada.

Como era la semana de las reuniones del Banco Mundial y del FMI es usual encontrar en paralelo múltiples actividades del mundo financiero. Fue así que nos invitaron a participar de la que organizó el Banco Itaú con muy destacadas presentaciones. “Si ganamos, Brasil va a volar”, “vamos a abrir el Mercosur, y si no se abre, igual vamos a abrir nuestra economía” dijo con contundencia el ministro de hacienda de Brasil y levantó aplausos entre los inversores presentes. Ante el mismo público, minutos después, la tuvo que remar el ministro de hacienda de Chile, para argumentar sobre la necesidad de subir la carga impositiva y reformar el sistema de pensiones.

Semana intensa en DC sazonada con la visita a la muestra de cultura Afro en el Atlántico, jerarquizada con un candombe de Figari en la National Gallery; y la alucinante obra de la artista japonesa Yayoi Kusama en la Hishhorn Collection.